09/09/08

de esas cosas que no hablo

Yo no “Te quiero”,
Ni tú me quieras
fuera.





De besos.
De pies de página
y asteriscos que me evocas.



De rebosar alegría,
hablo.



Admirar
con contundencia,
con,sin
decencia.
Ayer y luego.

Tranquilidad suicida,
en busca de emociones,
entre fantasmas.





Me los fumo con mi humo,
los ahogo
entre las 12 y la tercera copa.



Se ahogan
solos, al verme
el brillo en los ojos.






Tú, me miras los labios,
yo me muerdo las uñas.


Tú,en cuartos de final,
yo subiendo a segunda.


Tú, el sombrero del monopoli,
yo la bella durmiente.

Tú ,un libro abierto,
yo el día leyendo.


Tú, escalando
yo poniendo ladrillos.
¿Quedamos en el 4º y nos marcamos un algo?


- Tu soñando,
yo ensoñada
- ¿Y el hada?
- La están buscando. Yo aquí,
de contrabando,
ofrezco por ella mil besos
bien pesados
- Órdago
- Te los has ganado


Mi manera es “asa”,
Y no se dice,
se está cociendo.
Y entre el vapor,
me escurro por tu cuerpo





Tu siente mi abrazo,
que yo me derrito en el tuyo.
¡a eso es a lo que me refiero!

13/06/08



Cuéntame cómo los días pasaban,
dedicando tu mejor sonrisa,
o cómo en las noches tanteabas, sola
las rugosas paredes y hacerlas lisas.


Carteras de pobre exprimidas, con fin
único tus niñas, bailando en nubes,
contando sueños, durmiendo entre tules
tejidos mágicos creados por ti.


Hados, pellizcarme si me equivoco,
si en vez de acariciar tan solo toco
arañando esperanzas calculadas.


Explícame, esas caretas, dime
quién pintaba esos hoyuelos, que siempre
señalaban luz, alegría, dime
como hiciste de una infancia un recreo.

Pintando arco iris en las paredes,
cargando con gigantes macutos,
cortilandias, vacaciones en hoteles,
reyes, danzas e invisibles lutos.


Como joven, ando a trompos en nieblas,
que siempre intentas hacerme visibles,
escucho, aprendo y entiendo, perdona
te regalo un “lo intento” irresistible.


Gracias por todo, por hacerme feliz.

12/06/08

acantilado (dopado)


Casi no siento nada,

solo el frio en todo mi cuerpo,

abrazada en mis rodillas,

sobre piedras,

como en mis sueños.


Un mar que no es,

ni azul ni profundo,

una persona que no es,

ni conocida, ni bella.


Aire juguetea entre mi melena,

acaricia todo mi cuerpo,

viendo el mar desde lo alto

con un bienestar que me elevo.


Mi mente juega entre las olas,

yo desde arriba lo observo,

la piel la tengo helada,

los ojos espesos.


Escape del cuerpo hace horas,

viví momentos paralelos,

uno sumerjida en vida

y otro rozando el suelo.


Viendo mi felicidad,

sintiendo mis anhelos,

materializando sueños en olas,

jugando con mis deseos.


Maravillas jugando en agua,

sin dudas ni frustraciones,

mi cuerpo podrido y agotado,

el climax logrado.


Como soñando despierta,

bailando entre olas me encuentro,

su brazo sobre mi hombro,

y una lucha cuerpo a cuerpo.


Costó sacar mi mente del agua, incluso cuando estaba ya acostada.Sentia mi agotamiento en remojo, y mis ojos reflejados en el mar.Un mar ya amarillo de madrugada, donde el faro apagado ya no decia nada, pero donde por una vez...pude nadar sin hundirme.El mar de mis pesadillas

Este no será el primero ni el último de los test de este tipo. Seguro. Las respuestas varían poco, tambien seguro, de unos a otros. La esencia, la esencia...


UN COLOR: verde

UN NUMERO: el tres, y todos sus múltiplos

UN LIBRO: Crimen y Castigo

UNA CANCION: La Vie En Rose Louis Ardemstrong

UNA COMIDA: Una paellita en la playa

UN POSTRE: sandía

UN LUGAR: Un acantilado, sentada.

UNA PELICULA: Quiéreme si te atreves (Jeux d'enfants)

MOMENTO DEL DIA: Cuando me vuelvo a quedar dormida, después de despertarme

BLOGS, FOROS O CHAT? Lo primero

TE HAS SENTIDO VIRTUALMENTE ACOSADO ALGUNA VEZ? A veces cuando abro el correo y veo mil entradas de publicidad de mierda

UN REFERENTE EN TU VIDA: mi madre


UN CAFÉ: Americano, con hielos, en vaso ancho

PROYECTOS INMEDIATOS: Ser feliz

ERES FELIZ: Mucho. Con mases y menos, pero eso es normal

TE ATREVES A DECIR TU EDAD: 22

6 COSAS QUE ME GUSTAN

- Sentirme a gusto con alguien, en cualquier situación .
- Reir
- Dormir abrazada a alguien especial.
- Cocinar
- Estar tan agusto, que no quieras cambiar una situación por mucho tiempo.
- Viajar


6 COSAS QUE NO ME GUSTAN.

- La lechuga, y similares
- Los caballos
- Morder hielo, o tenerlo en la boca
- Pasar frio
- Los disgustos
- Las mentiras

11/06/08


Como a Amélie (Poulain, apúntatelo) y seguramente mucha más gente, disfruto cultivando el gusto por los pequeños placeres. Casi siempre, entre unas cosas y otras, uno se olvida. Se olvida de hacer lo que se quiere hacer, se concentra en lo que se ha impuesto. ¡Qué tontos somos a veces!
Saltando de tontuna, en tontería, sobre charcos serios, se hace diferente el viaje. Si quisiera recordar la primera vez que salte, que escape de mí, para poder ser yo, no acertaría. Y no me refiero a hacer locuras, o cosas que nunca te atreves. Eso no sería ningún desafío. No es cuestión de saltarse las normas, o las tuyas propias, a lo que me refiero, es a algo diferente, a los pequeños placeres. Algunos los llaman ocultos, hay quien ni los conoce, o quien se avergüenza.
Me gusta observar a la gente, y darme cuenta, que como dije en la primera línea, muchos son los que lo hacen.
Tenerlo todo es difícil. No tener y quererlo, es normal. Tener y desconocerlo, una pena. Sacar partido a lo que se tiene, abrir la mente a lo nuevo, y disfrutar lo que pueda llegar, debería ser un día a día.


Y te hablo de una niña con el pelo negro cortado a lo “orinal”, con un flequillo a trasquilones. Llegaba del colegio, y no hacia caso a la merienda del abuelo, entraba en la cocina, abría la nevera y cogía un tomate. Se subía en el taburete que había bajo la ventana, apoyando sobre él sus rodillas, y con los codos sobre el alfeizar. Ñam! La ventana tenía una reja, que se podía abrir, porque el candado que la sujetaba, estaba roto y roñoso. Y siempre la abría. Ni el paisaje era maravilloso, ni la verja era por seguridad, pero a ella la encantaba sacar un poco el cuerpecito, porque a la derecha, en los huequitos de la pared, había nidos de pájaros. Siempre los oía, y no se dejaban ver. Y el tomate no les gustaba. No era tan lógico de imaginar.
La gustaba tumbarse encima de su madre cuando ella estaba en el sofá. Apoyaba su espalda en su tripa, y el culete entre las piernas, y extendía su brazo, sin decir ni mú, para que su madre, la rascara la mano. Cuando, sola en su cama, no podía dormir, cerraba los ojos, e imaginaba las uñas de su madre, arriba y abajo.
De vez en cuando, cogía las tijeras de la cocina. Demasiado grandes, pero las veía profesionales. En aquel momento más de una peluquera profesional, que de un pescadero. No tardo tanto en darse cuenta, pero había que intentarlo. Se llevaba su taburete al baño, de rodillas sobre él frente al espejo, se mojaba el pelo. Mojaba el cristal. Su camiseta verde. Y todo lo que pillaba. Cogía el peine de su abuelo, y peinándose el flequillo hacía abajo, mientras caían goterones por los ojos y los mofletes, iba sonriendo, mientras preparaba el comienzo de su obra. “En un solo corte”, teniendo en cuenta el largo de las tijeras, podría realizar la faena. Bien, midió con dos dedines, el largo que quería, y lo que en principio se esperaba que fuera un corte preciso, se convirtió en dos. Soltó las tijeras, y miro su trabajo. Una sonrisa enorme. Qué guapa la iban a ver en su casa. Salió del baño orgullosa, con la ropa empapada, llena de pelitos cortos, sonriendo, y rascándose el cuello y las orejas. Como era verano, el flequillo se la seco enseguida. ¡Y desapareció! Bueno, casi. Se apreciaban los trasquilones, en el pelito mínimo que caía sobre la cara. Pero eso no fue problema. No era mejor, que cuando se caía un diente…pero más adelante se daría cuenta de que en ambas cosas, sólo es cuestión de “creer”.
Siempre la gusto echarse crema, y después olerse los brazos. Incluso mezclaba geles de baño con potingues que olían bien en una taza, para después bañarse con ellos. Y quedarse arrugada como una pasa en la bañera, para salir, y comparar sus manos arrugadas con las de su abuelo.
Cuando no había sitio en el sofá, iba recogiendo por toda la cosa, cojines y almohadas, para preparar una buena sentada en el suelo. Si conseguía muchos, incluso se hacía una cama de dos capas de almohadas. No se mantenían muy unidas, pero la gustaba escurrirse entre los huecos, porque notaba su cuerpo rodeado de algodón.
Se ponía a ordenar todos los zapatos de la casa, los suyos y los de los demás. Probándoselos siempre para comprobar su buen estado. Tenía que hacer uso de varios calcetines como relleno. Y si se sentía cómoda, y se veía bien, bajaba a la calle, con sus mallas de colores, su flequillo a trasquilones, y los zapatos de su madre, a comprar algo de persona mayor.


Y no te enteras. Pero pasa el tiempo. Y te vas enterando. Pero…¿Con qué te vas quedando? ¿Sigues acaso disfrutando, de lo que antes hacías? Podríamos hablar largo y tendido, de las elecciones que uno tiene que ir haciendo, pero casi mejor, eso que lo hagan los que pierden el tiempo pensándolo. También, de que antes era el gesto el que valía más de mil palabras, y ahora, es el tiempo, el que es oro.


Sigo jugando con el espejo, disfrutando del gustito que me da ponerme dos calcetines en cada pie. ¡Me divierte tanto jugar con los olores! Rodearme de almohadas y cojines blanditos y frequitos. Llevar el carro de la compra, porque las manos, al agarrarlo, tiemblan y dan cosquillitas. Ducharme con el agua muy caliente, y al salir, ver cómo te vas viendo, cada vez un poquito más, descubriéndote lentamente, en un espejo de vaho. Me encantan, algunas palabras: canela, ternura, noviembre, niebla, morriña, personaje, baba, edredón. Y escuchar que me llamen por mi nombre cuando me hablan. Es divertido adivinar lo que puede llevar la gente por la calle en las bolsas de sus compras. O entrar en el autobús, e intentar adivinar de qué lugar viene cada persona, o hacia donde van. ¿Has visto alguna vez lo suaves que son las etiquetas de algunas prendas de ropa?¿Que me dices de un soplido en el cuello? Ir a una gran papelería e imaginarte que es tuya. También ese olor. Sentirte arropada. La emoción de encontrarte una fuente en Madrid. Tumbarme boca abajo. Rozar las manos con tactos suaves.

Recordar pequeños placeres. Darte cuenta que no puedes dejar de sonreir. Vista.Oido.Gusto.Olfato.Tacto.

21/05/08

Cuerpo a cuerpo


Plena tu firmeza,
tu locura con mesura,
tu carrera hacie mi luna,
tu caricia en mi cadera.

Pensamientos aliñados de deseos,
de ansias de tu calor,
de un sentirnos cuerpo a cuerpo,
de fuerza con pasión.

Como ovillos enrollados,
escucho tu respiración,
me cuelo en tí,
te beso sin compasión.

No puedo dejar de olerte,
de deslizarme por tu sudor,
cuerpo a cuerpo,
mente y mente,
retozando en el colchón.

Te miro y me veo en tus ojos,
alagados de tanto dulzor,
mas no del todo saciados,
lo noto en su espesor.
Lo noto en tus manos que juegan,
en tus besos con color,
en palabras cuan mas bella,
en susurros con olor.

08/02/08

Citados y amados I y II


I


Y tras la estatua, espalda apoyada

tu en la esquina, espiando de refilón

con mi cigarro chula y calmada,

esperando un ¿qué tal bombón?


Te acercas y me sonríes con miedo,

te beso, huelo nervios y rubor,

te cojo diciendo: vamonos de vinos,

anhelando compartir juntos sillón.


Entre farolas, cristales y críos,

de esos que juegan de noche por Madrid,

cada vaso de tasca huele mis labios

y entre uno y otro fumando jachís.


Nerviosa por tus caricias suaves,

a rodillas denudas bajo mantel,

yo con mirada pícara, tu bebes

pensando como quitarme el sostén.


Y entre caras seguro envidiosas,

cada uno con nuestro parecer

tú la mora verde que limpia mis penas,

yo tu cómplice con cuerpo de mujer.


Entrar juntos a tu casa, borrachos

entre risas abrazos y demás,

desnudándome, dejando ropa atrás.


Sin música, bailamos pegados

bajas persianas, luciendo costado

y yo boca abajo, te muestro mi piel.


Tumbada, tu cómplice desnuda

helada, tras tus suspiros sin querer

ni un game over esta noche

y mil y un bonus de placer.


Dos amantes tentando a su suerte,

fuegos preparándose para arder

ni soy tuya, ni tú mío, detente

me da miedo el mañana ¡joder!


Tu y yo fundidos, el miedo me arropa

ansias de amarte y de jurar en colchón

juntos, besos entre copa y copa

tras las horas de juegos: el adiós





II



Me robaste los litros en los parques,

las estaciones de metro,

los silencios aun cortantes,

y aun así, te recuerdo.


Te llevaste un sin fin de sensaciones,

que creí que me pertenecían,

ahora canto saetas en balcones,

a virgenes sin cofradía.


De esas que aun no sufrieron,

de las que jamás se entregaron,

esas que no conocieron,

el dormir acurrucados.


De las que no se mecían,

pecando por tus costados,

no es muy bueno, decían:

amar como yo te he amado.


Pero tranquilo, ya me he curado,

vivo de noche,

peco de día,

creyendo que te has marchado.


Anoche me fui de vinos,

por la calle que te gustaba,

unos no repiten, otros volvimos

a acabar la noche de madrugada.


Amaneceres de sábanas sucias,

humo, persianas bajadas,

y yo con los ojos cerrados,

cantando aún a tus palabras.



03/02/08

Princesas olvidadas o desconocidas




Como cambian las cosas. Las ilusiones, las aspiraciones, la gente que te rodea, las maneras de despertarse, o de ir hacia los sitios. A veces caminando sobre hojas y otras sobre agua. Incluso, cuando estas de buen humor, te dejas deslizar. Los gruñidos ya no retumban tanto. Cada vez echas en falta más horas en el día. Dejas de morderte las uñas. Disfrutas más la compañía, y también los momentos de soledad. Pero siempre dejando, metida en la cama, que los pensamientos te mezan y te canten una nana.




“Soñar es contarse historias que todavía no se conocen”.

“Cantar es como colorear las notas.”

“Bailar es como volar sobre el suelo.”

“Las palabras viajan y cuando vuelven ya no se las entiende.”

“Un capricho no es más que una chispa de mal humor.”

“Enfadarse es empujar una pared que no se moverá nunca.”

“No sonreír es como dejar de regar las plantas.”

“La noche es como un agujero en cuyo fondo se puede uno esconder.”

“El ladrón es un mago al que nadie aplaude.”

“El azar es una historia de final desconocido.”

“Los secretos están encerrados y su único deseo es escapar.”

“Cuando olvido algo, es que una idea juego al escondite dentro de mí.”

“El bosque es el jardín del mundo.”

“Buscar sin saber quién es y estar segura, sin embargo, de reconocerlo.”



"Princesas olvidadas o desconocidas", de Philippe Lechermeier

01/02/08

La vida, se dejaba mirar.

De verde la veía, con sonrisa despistada, recordando un tarareo.

Un paso adelante,
y en su cabeza,
años atrás.

Caminaba despacito,
a veces, poniendo primero las puntillas,
y luego, esquivando las hojas secas.

La calle era ancha,
el bulevar por medio,
los coches con gente que vive en autos,
los no cautos, cruzando por la mitad.

Un invierno que parece otoño con morriña de primavera,
y un airecito fresquito coloreaba sus mofletes.

Su edad quedaba disfrazada
con zapatos de niña y manoplas de lana.

Ensimismada,
parada,
recogiéndose la melena
como quien se lo hace a un muñeco.


Tan despacito,
con tanto mimo,
que por serenidad,
gusta mirar.

Y dos horas más tarde,
seguía sola,
en otro lugar.

Con menos gente,
lleno de árboles,
en medio de la ciudad.

De Retiro,
sentadita sobre un poyete,
juntando las puntas de los pies.
Se asomaban sus calcetines lilas.
Las manos frías, hacían por calentar-se.
Se miraba las uñas,
más creciditas
calmando los nervios que las re-mordían tiempo atrás.

¡Y no la faltaba de nada!

(Ojalá. A veces querer gritar es más fácil que quedarte en silencio.)


Y nadie sabía nada. Tu tampoco lo sabrás.

Y de verde la veía,
la vida, se dejaba mirar.

Pero jugar a eso es muy lindo,
tan lindo como imaginar,
que eres la niña de calcetines lilas,
que se peina al caminar.

Pero ni lo que ella ve es verde,
ni el frotar se va a acabar.
Pero prueba a despertarte,
prueba a improvisar.
Mira el solecito de las doce,
o silba en vez de llorar.

Que aunque nada sea como esperas, que mágico es imaginar.