
Como cambian las cosas. Las ilusiones, las aspiraciones, la gente que te rodea, las maneras de despertarse, o de ir hacia los sitios. A veces caminando sobre hojas y otras sobre agua. Incluso, cuando estas de buen humor, te dejas deslizar. Los gruñidos ya no retumban tanto. Cada vez echas en falta más horas en el día. Dejas de morderte las uñas. Disfrutas más la compañía, y también los momentos de soledad. Pero siempre dejando, metida en la cama, que los pensamientos te mezan y te canten una nana.
“Soñar es contarse historias que todavía no se conocen”.
“Cantar es como colorear las notas.”
“Bailar es como volar sobre el suelo.”
“Las palabras viajan y cuando vuelven ya no se las entiende.”
“Un capricho no es más que una chispa de mal humor.”
“Enfadarse es empujar una pared que no se moverá nunca.”
“No sonreír es como dejar de regar las plantas.”
“La noche es como un agujero en cuyo fondo se puede uno esconder.”
“El ladrón es un mago al que nadie aplaude.”
“El azar es una historia de final desconocido.”
“Los secretos están encerrados y su único deseo es escapar.”
“Cuando olvido algo, es que una idea juego al escondite dentro de mí.”
“El bosque es el jardín del mundo.”
“Buscar sin saber quién es y estar segura, sin embargo, de reconocerlo.”
"Princesas olvidadas o desconocidas", de Philippe Lechermeier








